Sobre educación
El próximo lunes 15 empieza un nuevo curso escolar. Lo mismo de cada año: los niños yendo de un sitio a otro con las mochilas llenas, exámenes, deberes... Pero creo que hay una reflexión más allá de lo superficial que todos deberíamos hacernos: ¿realmente funciona nuestro sistema educativo? En términos absolutos sí, dirán nuestros políticos, pues el analfabetismo es algo inexistente aquí, los niños saben, por lo menos, hacer cálculos básicos... Pero, ¿es ésta la actitud que debe llevarnos a ser un país de referencia a nivel intelectual? Claramente, no, si seguimos así nunca lo seremos.
Las razones son muchas y sencillas, y, resumiendo, podríamos decir que con una sola oración podríamos explicarlo: esto no funciona, por lo menos del todo bien. Estamos a medio camino, pero nos falta dar ese impulso que nos equipare a países como Japón, Suecia,Finalndia, etcétera.
Las soluciones del gobierno socialista pasan por bajar el nivel -en cierto modo- para que así más gente pueda llegar a la universidad y así, en un futuro no muy lejano, las aulas universitarias estén más llenas de futuros médicos o abogados. Ésta puede ser una solución. Pero para mí es errónea. Se debe premiar el esfuerzo, aumentar el nivel para que así los que lleguen, aunque sean menos, lleguen mejor preparados, y sean capaces de competir con los mejores científicos norteamericanos. Debemos vivir en la cultura del esfuerzo, no en la de la comodidad. Sólo así conseguiremos destacar intelectualmente. Porque destacar deportivamente está muy bien, pero si un país sólo destaca deportivamente y no intelectualmente, anda cojo, muy cojo.
